La huella de muerte que deja la gripe aviar en las playas del Pacífico
Miami fue sede de los premios Billboard latinos
Talcahuano y Huachipato respaldaron la candidatura del Biobío para los Juegos Sudamericanos 2030
Aluvión en el sector Juan Riquelme afectó a tres viviendas en Concepción
La costa sudamericana del Pacífico ha tenido en las últimas semanas en un triste y peligroso camposanto animal plagado de miles de cadáveres de lobos marinos, pingüinos y otras aves víctimas de un agudo brote de gripe aviar que amenaza con provocar un desastre ambiental en especies marinas autóctonas de la región. En Chile, donde la primera ave silvestre infectada se detectó en diciembre, se contabilizaron a finales de marzo 1.535 lobos marinos y 730 pingüinos de Humboldt fallecidos a causa del virus, sobre todo en las regiones del norte. Mientras que en Perú, las autoridades estiman que al menos 5.000 lobos marinos han muerto infectados, lo que representa un 5% de la especie particular de lobos chuscos (Otaria flavescens). En tanto, en Ecuador algunos de animales de esta especie han aparecido varados en playas de las provincias sureñas de Santa Elena y El Oro, fronteriza con Perú, aunque oficialmente no se reportaron casos en fauna silvestre. "No hay evidencia aún que indique que el virus puede transmitirse entre individuos de la especie de lobos marinos o de alguna especie de mamíferos, por lo que es posible especular que, probablemente, estos eventos se han dado por infección de los lobos de mar al estar en ambientes donde hay una carga viral muy alta, debido a la presencia del virus en aves silvestres", dijo a EFE el especialista en Epidemiología Veterinaria de la Universidad de Chile Christopher Hamilton-West.
¿Por qué los perros grandes viven menos?: la ciencia apunta a los "genes saltarines"
Conejito frustró intento de robo tras alertar a su dueña en Argentina
Megacampaña de caza suma casi 900 osos muertos en región siberiana
Perros entienden estructura de las palabras igual que las guaguas, según estudio
