El Presidente José Antonio Kast promulgó esta jornada la reforma constitucional a Gendarmería, oportunidad en la que señaló que las cárceles del país "han pasado por momentos difíciles y, antes de que pasen a convertirse en centros de operación del crimen organizado, tenemos que actuar".
La iniciativa, impulsada por la anterior Administración de Gabruiel Boric, fue firmada por el actual Mandatario en la Escuela de Formación Penitenciaria de Gendarmería José Joaquín Prieto, en compañía de sus ministros de Seguridad, Trinidad Steinert; y de Justicia, Fernando Rabat.
La reforma incorpora a Gendarmería a las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, por lo que ya no estará bajo control de la cartera de Justicia, sino de Seguridad; y la dota de vínculos institucionales y mayores recursos para cumplir sus funciones.
Esto implica que el control de las cárceles quede también bajo el mando de Seguridad, mientras que Justicia se preocupará de las labores de reinserción social. En este contexto, dentro de 12 meses desde la publicación de la reforma, el Presidente deberá enviar al Congreso un proyecto que establezca un servicio especializado en dicha función.
"Gendarmería de Chile pasa a integrar las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública. Junto a Carabineros y la PDI formarán un sistema de seguridad con conducción estratégica unificada", destacó el Presidente Kast.
"Nuestras cárceles han pasado por momentos difíciles y, como bien lo decía el director general de Gendarmería (Rubén Pérez), antes de que pasen a convertirse en centros de operación del crimen organizado, tenemos que actuar", aseveró.
Director de Gendarmería: Había manipulaciones sobre que esto era menoscabar derechos laborales de los funcionarios
La reforma no estuvo exenta de polémica ya que, como los gendarmes serían fuerzas del orden, dicta la disolución de los gremios o asociaciones de funcionarios, lo que se intentó modificar en la Cámara durante la tramitación de la reforma.
El director de Gendarmería criticó este aspecto del debate: "Hay personas que quieren sacarnos del foco, desanimarlos, desalentarlos, confundirlos y manipularlos (a nuestros funcionarios) para hacer creer que este cambio es tormentoso e implicaría un menoscabo de las condiciones laborales que nosotros tenemos", expresó.
"Yo, como chileno bien informado y como patriota, no cabe en mi cabeza pensar que existan parlamentarios que legislen en forma perversa y que nosotros nos manejemos de manera encubierta con objetivos ocultos que perjudiquen lo más preciado, que es el motor y el corazón de la institución, que son nuestros funcionarios y funcionarias", reprochó.
La reforma debe ser publicada en el Diario Oficial en un período de cinco días para que entre en vigencia.