El volcamiento y posterior explosión de un camión con carga peligrosa ocurrido el 19 de febrero en Renca puso nuevamente el foco en la capacidad de respuesta de Chile ante quemaduras graves.
En Lo Que Queda del Día, el director académico de la Corporación de Ayuda al Niño Quemado (Coaniquem), Orlando Flores, destacó que la inclusión del paciente "gran quemado" en las garantías permite contar con una red "bastante sólida desde el punto de vista técnico" para la atención de urgencia.
El especialista explicó que mientras los trabajadores cuentan con centros especializados a través de las mutualidades, la población general y los menores de edad pueden ser atendidos en hospitales públicos de alta complejidad.
No obstante, el experto subrayó que el verdadero desafío comienza después de la emergencia, en la rehabilitación: "Nos quedan inmensos desafíos para otorgar a los pacientes el acompañamiento que requieren no solamente por meses, sino que por años", advirtió.