Un grupo de 11 excancilleres y exsubsecretarios de Relaciones Exteriores que apoyaron a la expresidenta Michelle Bachelet en su carrera a la Secretaría General de la ONU acusaron que Estados Unidos fue el único miembro del Consejo de Seguridad que se negó a recibirla antes de que bajara su candidatura este fin de semana.
Tal antecedente forma parte de una declaración firmada por los exministros Mariano Fernández (DC) y Heraldo Muñoz (PS) -quienes ocuparan el cargo en el primer y segundo gobierno de Bachelet, respectivamente-, así como por Juan Gabriel Valdés -integrante de su campaña a la ONU-, José Miguel Insulza y Antonia Urrejola (todos PS), y los independientes Alberto van Klaveren e Ignacio Walker (ex-DC).
También ratificaron el escrito los exsubsecretarios de Relaciones Exteriores Cristián Barros (PPD), Gloria de la Fuente (PS), Ximena Fuentes (Frente Amplio) y Edgardo Riveros (DC), siendo este último parte de la segunda línea del gabinete durante Bachelet II.
Pese al apoyo decreciente que ostentó la expresidenta durante su campaña, los firmantes valoran que "por primera vez en la historia de 80 años de la ONU, una chilena tuvo la posibilidad real de conducir la organización. Si ello no ocurrió, es necesario establecer las responsabilidades".
En primer lugar, reiteraron que "la decisión del Gobierno de Chile de retirarle el apoyo a una compatriota distinguida fue un hecho inexplicable y sin precedentes; quedará en los anales de la historia diplomática de Chile; y se apartó del servicio a los principios, objetivos e intereses permanentes de una política exterior de Estado. La ciudadanía sabrá evaluar este episodio".
Para los exrepresentantes de RR.EE, el desmarque del Ejecutivo de José Antonio Kast "representó un gesto hostil que provocó un daño evidente a la candidatura, generando dudas en países que habían expresado interés en apoyarla".
Por otro lado, observaron que "con la excepción de los Estados Unidos, altas autoridades de todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU recibieron a la expresidenta para escuchar sus propuestas".
"Al mismo tiempo, la solicitud por nota de los cancilleres de Brasil y México para que una alta autoridad de la administración de Donald Trump recibiese en audiencia a Bachelet ni siquiera fue respondida", y por lo demás, "el embajador de EE.UU. ante la ONU recibió en entrevistas a la mayoría de las y los candidatos, pero le negó una reunión a la expresidenta".
"Consideramos estos hechos muy significativos", advierte la declaración.
"La mejor candidata de Chile"
Si bien dijeron respetar la decisión sobre el retiro de su postulación, las exautoridades remarcan que "Michelle Bachelet era la mejor candidata de Chile a tan alta responsabilidad", puesto que "su trayectoria -dos veces Presidenta de la República, directora ejecutiva de ONU Mujeres y alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos- resulta inigualable en la historia diplomática nacional y refleja su sólido compromiso con los mejores valores de la organización".
Asimismo, "reconocemos su admirable despliegue durante la campaña, contra la corriente, visitando casi todos los países miembros del Consejo de Seguridad, y participando en numerosos paneles, mesas redondas y entrevistas del proceso de postulación, con su visión sobre la necesaria reforma de la ONU para hacerla más eficiente en sus irremplazables tareas".
"Por sobre todo, apreciamos que la expresidenta haya levantado como viga maestra de su candidatura principios fundamentales para Chile y buena parte de la comunidad internacional, como el multilateralismo para enfrentar los retos a la paz y seguridad, el respeto al derecho internacional y la soberanía de los estados miembros el desarrollo sustentable, y la democracia y los derechos humanos, normas bajo asalto en el presente escenario internacional", puntualiza la declaración.
Las exautoridades también aprovecharon de agradecer -en calidad de ciudadanos chilenos- "a los gobiernos de Brasil y México, que asumieron con lealtad y convicción una candidatura que impulsaron como si hubiese sido de una persona de nacionalidad propia de esos países, como demostración de regionalismo y solidaridad".